HISTORIA DE AMOR JURÍDICO

Ticio amaba a Julia.

Llegó a quererla tanto que dejó de perseguir a su enjambre por fundo ajeno, aun sabiéndose amparado por el artículo 612 CC, para dejar más tiempo para ella y poder cuidarla con la diligencia de un buen padre de Familia.

La quería los días hábiles y los inhábiles, sin distinción, así que contaba los plazos para verse en días naturales.

Y, como su amor llegó a ser tan notorio que incluso podía ser oponible a terceros sin caber prueba en contrario, decidieron casarse.

Al cabo de un año, Julia, empresaria individual inscrita en el Registro Mercantil, cometió el error de contratar al constructor Galba para ciertos arreglos en un local arrendado, y luego de pagarle por adelantado más del 60% del presupuesto, no volvió a saber nada de él, y se endeudó. (Lo sé, todos sabemos por las prácticas de Romano que Galba es un informal…pero Julia es una romántica de la buena fe de las que ya no quedan).

Julia pensó en acabar con su vida aprovechando que el Código Penal no lo tipifica como delito, pues sabía que las deudas acabarían no solo con sus bienes privativos, sino con los gananciales obtenidos por el ejercicio profesional, y como Ticio no se opuso a su actividad profesional formalmente en el Registro Mercantil, también con la totalidad de los bienes gananciales.

Aprovechando que la casa en donde vivía con Ticio estaba sola, hizo testamento ológrafo respetando el usufructo, la legítima y el 50% de la sociedad de gananciales que le correspondía a Ticio y abrió la ventana.

Cuando estaba a punto de arrojarse, vio un papel en el suelo y lo leyó. Era una escritura pública que ya había sido inscrita en el Registro Mercantil en el que Ticio daba el consentimiento expreso para hacer frente a la deuda con aquella casa de Pompeya donada en concepto de herencia anticipada por su padre que tanto valor tenía en el catastro y tanto quería desde siempre. Con eso se saldaba la deuda.

Ticio ahora no tenía nada, pero Ticio no necesitaba nada más que a Julia.

Porque… ¿Sabéis qué?

Ticio amaba a Julia


 
Jurista Enloquecido

Artículo creado por Abel o Adrián en algún momento del día en el que se aburrían profundamente.

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