¿Es verdad que Hacienda cobrará el IRPF de la indemnización por despido?

El siguiente titular “Golpe al falso despido improcedente: Hacienda cobrará IRPF de la indemnización” ha generado gran expectación y muchas dudas y consultas entre los operadores jurídicos laborales. 

¿Ha habido un cambio normativo de última hora? ¿Un giro jurisprudencial que obliga a tributar las indemnizaciones por despido hasta ahora exentas? Nada más lejos de la realidad.

Podemos decir que este titular “clickbait” no es más que un desafortunado resumen de la Sentencia de la Sala C-A de la Audiencia Nacional, de 3 de julio de 2019 (es decir, ni la sentencia es tampoco especialmente reciente), que no hace sino confirmar la interpretación que la Agencia Tributaria y la Dirección General de Tributos vienen haciendo del artículo 7 e) de la Ley de IRPF.

Nos dice este artículo que estarán exentas, entre otras, “Las indemnizaciones por despido o cese del trabajador, en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, en su normativa de desarrollo o, en su caso, en la normativa reguladora de la ejecución de sentencias, sin que pueda considerarse como tal la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato. (…)

Cuando se extinga el contrato de trabajo con anterioridad al acto de conciliación, estarán exentas las indemnizaciones por despido que no excedan de la que hubiere correspondido en el caso de que este hubiera sido declarado improcedente, y no se trate de extinciones de mutuo acuerdo en el marco de planes o sistemas colectivos de bajas incentivadas.» Todo ello, con el límite de 180.000 euros introducido en el año 2014.

Es decir, la exención aplica únicamente ante verdaderos despidos, y no ante mutuos acuerdos entre empresa y trabajador para poner fin al contrato de trabajo.

Pues bien, la Sentencia analizada confirma la regularización practicada por la Agencia Tributaria respecto a 15 despidos, en tanto que la Inspección “consideró que no hubo en realidad despido de los trabajadores, sino un acuerdo extintivo de la relación laboral”.

 

Y para alcanzar tal conclusión, Hacienda utiliza los siguientes indicios, “reveladores de la existencia de un acuerdo extintivo en lugar de un despido:

  • Cuando todos los despidos se producen entre personas en edades cercanas a la jubilación ordinaria o anticipada (en el caso analizado, los “despedidos” tenían edades comprendidas entre los 62 y los 68 años);

 

  • Cuando la indemnización abonada es muy inferior a la legal (o incluso por debajo de la indemnización de 20 días por año de servicio que marca el E.T. para los despidos objetivos);

 

  • Cuando la indemnización abonada concuerda con los salarios que hubieran percibido de seguir en la empresa hasta la edad de jubilación (por ejemplo, si le quedaba n dos años para jubilarse, la indemnización asciende a dos anualidades de salario). Es decir, se calculan en base a la edad teórica de jubilación y no a la antigüedad del trabajador;

 

  • Cuando estamos ante despidos verbales (sin carta de despido) o cartas de despido “acausales” (por ejemplo, un despido por bajo rendimiento sin ningún detalle ni concreción de los hechos) y el trabajador no ha litigado para obtener la indemnización que les correspondería;

 

  • Cuando todas las papeletas de conciliación para formalizar el acuerdo ante el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación – ver artículo 63 de la LRJS -), son idénticas.

Pues bien, todos estos indicios hacen que la Administración tributaria entendiera razonablemente que estaba ante extinciones de mutuo acuerdo encubiertas bajo aparentes despidos, concluyendo – y así lo confirma la Audiencia Nacional – que no estamos ante indemnizaciones por despido exentas y que, por lo tanto, deberían haber tributado.

En conclusión, lo que hizo la empresa en el caso comentado fue una auténtica chapuza, lo que dista mucho de encontrarnos ante la amenaza de una tributación generalizada de las indemnizaciones por despido, como parece desprenderse de los titulares de prensa. 

 


AUTOR

PERE VIDAL. (Le podéis seguir en Instagram o en Twitter)

Abogado laboralista y Profesor de D° Laboral en la Universitat Oberta de Catalunya.

Licenciado en Derecho y Master en Derecho del Trabajo por ESADE. Desarrolló su carrera profesional en Baker & McKenzie (2007-2013) y PwC Tax & Legal (2013-2018). Actualmente en Augusta Abogados, despacho al que se incorporó en 2018.

Es autor o co-autor de múltiples obras y publicaciones jurídicas especializadas en el Derecho del Trabajo y Vocal del Grupo de Abogados Jóvenes del Ilustre Colegio de Barcelona.Abogado laboralista y Profesor de D° Laboral en la Universitat Oberta de Catalunya.

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1 Comment

  1. Esta materia es lo suficiente sería como para que no se haga un análisis correcto y dentro de contexto. En este artículo se explica bien. Gracias

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