¿Es legal entrar al cine con comida de fuera?

La pregunta que todos nos hacemos cuando tenemos pensado ir al cine a disfrutar de una película. ¿Pagar los precios abusivos del combo de palomitas u otros productos vendidos en el propio establecimiento o traernos la comida y bebida comprada de fuera?

Muchas salas de cine piden expresamente, o incluso imponen mediante prohibiciones, que los usuarios que acudan a ver una película no traigan comida o bebida de fuera. Tenemos como ejemplo carteles de la compañía «Yelmo» y de la empresa «Cinesa».

 

 

Pero entonces, si es tan extendida esta práctica… debe ser ilegal entrar con comida a la sala del cine, ¿no?

Pues no, es legal entrar a las salas cinematográficas con comida de fuera, aunque las empresas de cine no quieran verlo así. Si en alguna ocasión os niegan la entrada por este motivo, lo que tenéis que hacer es pedir la hoja de reclamaciones.

El argumento principal que esgrimen las salas de cine es que «cuando vamos a un restaurante no nos llevamos la comida de casa». Es cierto, pero es que la actividad principal de un restaurante es la venta de comida y bebida, la de un cine es la exhibición cinematográfica.

Por ello, es abusivo que una empresa que permite el consumo de bebidas y comidas en sus instalaciones no permita aquellas que procedan del exterior: solo tendría sentido y sería un derecho de admisión razonable si dicha empresa dedicara su actividad principal a ello, como es el caso de bares y restaurantes.

Así lo establecen los artículos 82 y siguientes de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Artículo 82

1. Se considerarán cláusulas abusivas todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato.

2. El hecho de que ciertos elementos de una cláusula o que una cláusula aislada se hayan negociado individualmente no excluirá la aplicación de las normas sobre cláusulas abusivas al resto del contrato.

El empresario que afirme que una determinada cláusula ha sido negociada individualmente, asumirá la carga de la prueba.

3. El carácter abusivo de una cláusula se apreciará teniendo en cuenta la naturaleza de los bienes o servicios objeto del contrato y considerando todas las circunstancias concurrentes en el momento de su celebración, así como todas las demás cláusulas del contrato o de otro del que éste dependa.

 

Como explica FACUA, tiene la misma base legal negar la entrada a una sala cinematográfica con comida y bebida que no permitir la entrada de abrigos. Según exponen, sería absurdo que una tienda que vende ropa te obligase a quitarte tus prendas para acceder a su interior.

La Conferencia Sectorial de Consumo, un órgano de coordinación y colaboración entre la Administración del Estado y las comunidades autónomas, establece en numerosas consultas que «las cláusulas en la que se impone al consumidor limitaciones en orden a la adquisición de los productos sin fundarse en circunstancias objetivas debe ser considerada abusiva«.

Por otra parte, si nos fijamos en el cartel de «Yelmo» que he puesto arriba, leemos que hace referencia al Decreto 86/2013. Se trata de puro papel mojado en este caso.

No podemos comparar un reglamento de carácter autonómico con la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios, que tiene ámbito nacional. 

Así, recientemente FACUA denunció a un cine de Badajoz por este motivo y logró que el Instituto de Consumo de Extremadura le impusiera una sanción de 3.005 euros por infracción grave de la normativa de defensa del consumidor.

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13 Comments

  1. Todo establecimiento tiene derecho si así lo considera a ejercer derecho de admisión si previamente lo ha avisado con carteleria. El 2816/82 y 184/1998 les permiten evitar que la gente llene el suelo de pipas, los posavasos de restos de pollo frito y el suelo de bolsas de hacendado. Por no hablar del olor a hamburguesa que hay de 20 a 00 de la noche.

    • Considero que eso sería en caso de que no ofreciera comida y bebida dentro del establecimiento.

      En el artículo me refería más bien, a que no puede solo permitir la entrada de los productos que vende el propio cine.

      Un saludo.

    • En algunos de estos cines que pretenden prohibir el acceso de comida del exterior venden hasta nachos y perritos con sus salsas y aderezos, ergo el ejemplo que plantea Ally deviene a todas luces inapropiado.
      Por otro lado refiere que los establecimientos pueden ejercer derecho de admisión si lo anuncian expresamente, ello realmente se encuentra muy lejos de la realidad, en tanto en cuanto para ejercer dicho derecho no llega con pretenderlo, sino que es preciso haberlo solicitado y abonado en el ayuntamiento correspondiente en cual en muy pocas ocasiones, siendo la mayoría otorgados a club privados, establece dicho derecho por lo que la realidad es que el 99% de los locales que ostentan una placa o cartel que reza «Reservado el derecho de admisión» realmente no pueden limitarlo.

      • El derecho de admisión solo lo pueden ejercer cuando se trate de conductas violentas, que afecten al desarrollo normal de la actividad o que molesten al resto de usuarios, no puede ejercerse de forma arbitraria o discriminatoria no dejar al usuario en situación de inferioridad o indefensión. No pueden esgrimirlo para toda clase de situaciones porque sí, por mucho cartel que pongan. Están afectando a nuestros derechos como consumidores y no podemos encima darles la razón y pensar que porque pongan un cartelito tenemos que aguantarnos. Ellos no son un bar porque yo entro en su recinto gracias a que he comprado una entrada. Si yo les digo que solo quiero una bebida de su bar pero no llevo entrada NO me dejan pasar, porque efectivamente la actividad que ejercen principalmente es la de cine. Además no tengo un sitio con mesas donde pueda consumir lo comprado, tengo que tener la entrada de cine comprada tanto para entrar como para sentarme en algún sitio, independientemente de que compre en la barra o no.

  2. Claro! Sería entendible que prohibiera todo tipo de comida, es decir, hasta la que ellos venden! Nos quieren obligar a comprar allí y ya no saben como…

    • Hola.

      Sí, sería un caso similar. Se fundaría, al igual que en un cine, en un posible carácter abusivo de la prohibición de acceso con comida y bebida del exterior, contenido en el artículo 82.1 TRLGDCU mencionado arriba.

      Un saludo.

  3. Tambien hay que tener en cuenta que la mayoría de estos establecimientos sólo venden ultraprocesados y productos altos en azúcares añadidos. Que pasa si eres diabético, necesitas hacer una dieta especial por motivos de salud o simplemente quieres comer opciones saludables que estos establecimientos no ofrecen. Me van a impedir traerme una manzana o un snack saludable? Claro que lo pueden tener ese derecho!!

  4. Yo trabajo en un cine y una de las cosas por lo que no nos gusta que entren comida, sobre todo la de olores fuertes , es pk dejan los restos en las butacas y suelos. Si tuviéramos un poco más de consideración y pensáramos que después de comernos un bocata de lomo con salsa tengo que dejar la butaca limpia pk después se sentará otra persona.. pues todo este jaleo de prohibiciones no pasaría.

  5. el caso es que venden el 10 veces mas de lo que cuestan las cosas en otro centro. palomitas a 10 pavos? pero estamos locos o que? cocacola a 5 euros? ajajaja pero que coones pensais..

  6. En Roquetas de Mar pasa lo mismo.
    Al final dejaremos de ir al cine.
    Si alguien sabe de algún cine cerca de Almería que permitan entrar comida por favor que lo publiquen que iré a ese cine con mucho gusto aunque tenga que hacer más kilómetros.
    Es una cuestión de principios.

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