ANÁLISIS DE LA SENTENCIA DEL PROCÉS

La noticia bomba de hoy: la sentencia del Procés. Es el tema del día y seguramente será el de toda la semana.

Aquí puedes leer y descargar la sentencia.

En este artículo vamos a analizarla de forma breve, o al menos más que las casi 500 páginas de la sentencia, apoyándonos en varios hilos de Twitter de juristas.

Primero vamos a hablar de las condenas, haremos un resumen de los hechos y, por último, pasaremos a analizar los delitos de rebelión y sedición, así como su subsunción en el caso del Procés.

 

CONDENAS

  • Junqueras: 13 años de cárcel, 13 años de inhabilitación por sedición y malversación
  • Romeva: 12 años de cárcel, 12 años de inhabilitación, sedición y malversación
  • Turull: 12 años de cárcel, 12 años de inhabilitación, sedición y malversación
  • Bassa: 12 años de cárcel e inhabilitación, sedición y malversación
  • Forcadell: 11 años y 6 meses de cárcel e inhabilitación, sedición
  • Forn: 10 años y 6 meses de cárcel e inhabilitación, sedición
  • Rull: 10 años y 6 meses de cárcel e inhabilitación, sedición
  • Jordi Sánchez: 9 años de cárcel e inhabilitación, sedición
  • Jordi Cuixart: 9 años de cárcel e inhabilitación, sedición
  • Vila: multa de 10 meses, desobediencia
  • Borrás: multa de 10 meses, desobediencia
  • Mundó: multa de 10 meses, desobediencia

Por lo tanto, no hay rebelión y tres acusados se libran de las penas de prisión. Son Santi Vila (Empresa), Meritxell Borrás (Gobernación) y Carles Mundó (Justicia). Pena de multa de 10 meses, a 200 euros diarios, e inhabilitación. Se prevé desobediencia.

Por otra parte: Forn, Rull, Vila, Borrás y Mundó quedan absueltos de malversación.

Si comparamos el resultado de las condenas con las solicitudes iniciales, el Supremo ha comprado la tesis de la Abogacía del Estado entera: sedición, malversación en concurso medial y desobediencia.

 

HECHOS PROBADOS

Arrancan con la Ley de Transitoriedad Jurídica, que se publicó en el BOE catalán, el DOGC, el 8 de septiembre de 2017. La STS dice que:

  • «Incluía proclamaciones unilaterales de ruptura con el sistema constitucional vigente».
  • «Proclamaba que Cataluña se constituye en una República»
  • «La soberanía reside en el pueblo de Cataluña»
  • «Declaraba abolida la monarquía constitucional»
  • «El TSJC se transformaba en el TS de Cataluña»

Nos dice el Supremo que la Ley de Transitoriedad:

  • «Modificaba el régimen jurídico de nacionalidad»
  • «Redefinía los límites territoriales»
  • Integraba a los funcionarios en el nuevo Estado y convertía a la Generalidad en la máxima autoridad fiscal en el nuevo territorio.
  • «Calificaba el acto de aprobación de la ley como un ‘acto de soberanía'»
  • Si hubiera más votos a favor que en contra, «el resultado implicaría la independencia de Cataluña».
  • Formaban parte de una estrategia concertada por los principales acusados». Se trataba de «crear una aparente cobertura jurídica» y hubo «un reparto funcional entre sus protagonistas».
En aras de resumir, os dejo una explicación de todos los hechos probados AQUÍ.
 

TIPO PENAL APLICADO

Y ahora vamos con la parte que más discusión genera.

¿Por qué no rebelión y sí sedición?

Como nos explica en un hilo el profesor penalista José María de Pablo, la rebelión exige dos elementos:

  1. Un alzamiento VIOLENTO 
  2. Que el alzamiento se haga PARA obtener uno de los fines que relaciona el art. 472 CP, entre los que está declarar la independencia de una parte del territorio.

En cuanto al primer punto, la sentencia entiende que los casos de intimidación grave encajan dentro de la violencia y hace una interpretación extensiva. Declara así probado que que en las movilizaciones del 20-S y 1-O hubo violencia. Según el Supremo la finalidad era impedir el cumplimiento de órdenes judiciales y excedieron del derecho de manifestación.

Pero aquí viene el punto clave. No basta con que haya violencia para condenar por rebelión, sino que debe ser:

  • Funcional: suficiente o idónea
  • Instrumental: orientada a ciertos fines

Y es que en ningún caso puede entenderse instrumental porque fue posterior al grueso de los hechos, entendidos como leyes de desconexión, convocatorias del referéndum, etc…

El Supremo tampoco ve que sea funcional porque explica que lo que buscaban no era la secesión, sino un clima que obligase al Gobierno a negociar. Entiende asimismo que sus actuaciones fueron insuficientes para lograr la independencia porque bastó la aplicación del 155 y las resoluciones del TC para frenarlas.

En definitiva, el Supremo afirma que no puede haber rebelión porque falta el elemento subjetivo que es la intención de alcanzar la secesión o independencia. 

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¿Pero realmente hay sedición?

Empieza el Supremo diciendo que la sedición se diferencia de otros delitos contra el orden público en que, no basta con que el tumulto ponga en peligro el orden público, sino que debe cuestionar el funcionamiento del Estado de Derecho.

En concreto, tal y como establece el CP, la sedición exige un alzamiento tumultuario. La mera reunión o manifestación no es delictiva, pero cuando el tumulto utiliza la fuerza para impedir el cumplimiento de las leyes o de las resoluciones administrativas o judiciales, aparece el delito.

Razona que hay sedición una vez que los aglomerados obligan a la Policía, bien a intentar anular su oposición, bien a desistir de cumplir la orden judicial por la superioridad numérica de los alzados. Asimismo, lo desliga del derecho de protesta y lo define como un supuesto derecho a impedir a la Policía el cumplimiento de las órdenes judiciales, simultáneamente en todo el territorio de la Comunidad Autónoma.

Las dos razones que expone el TS para encajarlo en este tipo son:

  • En el 20-S, porque se impidió mediante tumulto el cumplimiento de una orden judicial, ocasionando miedo real incluso a los funcionarios.
  • En el 1-O, porque se uso la fuerza para neutralizar a los policías que trataban de cumplir la orden judicial de retirar las urnas.
     

Asimismo, afirma que los excesos policiales no borran la sedición, que se discuten en otros procedimientos judiciales.

 

¿Son estos fundamentos son suficientes como para justificar un delito de sedición?

Habrá quien piense que sí y habrá quien piense que no. Lo que está claro es que esta sentencia va a generar mucho debate en la comunidad jurídica, tal y como ya se ha creado en la sociedad.

Por ejemplo, el profesor de Derecho Jose Luis Martí nos explicaba en Twitter que no está de acuerdo. Razona que la condena por sedición es un error manifiesto de derecho porque no se puede interpretar desde esa manera tan extensiva para que encaje en el 20-S o 1-O.

Dice Jose que los tipos penales deben ser interpretados de manera restrictiva y que así se está criminalizando muchas acciones de simple protesta y manifestación, recortando nuestras libertades democráticas. 

Entiende que nunca pudo haberse entendido como una sedición consumada, que quizá sí como una conspiración a la sedición porque los hechos del 20-S y 1-S no son suficientes como para justificar el delito. 

Afirma que sedición «no es una rebelión en pequeño». Dicho en plata. Uno puede cometer sedición incluso aunque no tenga como finalidad ninguno de los objetivos propios de la rebelión. Eso amplía todavía más la interpretación extensiva (y por lo tanto inconstitucional) de la sedición.

Os dejo su hilo de twitter completo AQUÍ.

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1 Comment

  1. Esa sentencia es un despropósito: a) Si no hay rebelión no hay nada b) La violencia sólo debería ser un agravante y c) Confunde intención y proposición (dos proyecciones de la sensación o proceso de formación del sensum). Es vergonzoso el nivel.

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