Suena el himno de una dictadura en un partido de Copa del Rey. ANÁLISIS JURÍDICO.

Eliminatorias previas de la Copa del Rey. Partido entre el CD El Álamo (equipo de tercera división) y el Pedroñeras en una pequeña localidad de Madrid.

Los equipos saltan al campo y salta la polémica: en vez de sonar «La Marcha Real», se puede escuchar una versión con la letra de José María Pemán.

El club ha emitido un comunicado, disculpándose y achacando el episodio a un «error humano».

Aunque diversos medios de este país afirmen que se trata del himno franquista, la verdad es que no es así. Esta versión es de 1928 y el autor de la letra es José María Pemán.

Eso sí: no deja de ser una versión con letra del himno fruto de una etapa dictatorial, la que corresponde al régimen de Miguel Primo de Rivera, durante el reinado de Alfonso XIII.

 

  • Vamos a lo importante, ¿qué dice la Constitución Española sobre el himno?

No se pronuncia sobre ello, ya que el artículo 4.1 solo hace referencia a la bandera, estando ausentes otros símbolos como son el escudo o el himno.

 

  • ¿Entonces cómo se regula el Himno Nacional?

Se regula por el Real Decreto 1560/1997, de 10 de octubre, que describe sus compases musicales y se establecen sus dos versiones -completa y breve- así como las ocasiones en que ha de utilizarse una u otra.

Esta norma incluye la partitura oficial en el anexo y además, establece en el artículo 3 que:

El himno nacional será interpretado, cuando proceda:

2. En versión breve:

c) En los actos deportivos o de cualquier otra naturaleza en los que haya una
representación oficial de España.

Y podemos entender que hay una representación oficial de España, ya que el torneo se denomina «Copa S.M. del Rey» y está tipificado como una competición oficial de ámbito estatal (art. 190 del REGLAMENTO GENERAL de la Real Federación Española de Fútbol).

 

  • ¿Pero la Real Federación de España de Fútbol (RFEF) es una entidad pública o privada?

Es una entidad privada, de acuerdo con el artículo 30.1 de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte.

1. Las Federaciones deportivas españolas son Entidades privadas, con personalidad jurídica propia, cuyo ámbito de actuación se extiende al conjunto del territorio del Estado, en el desarrollo de las competencias que le son propias, integradas por Federaciones deportivas de ámbito autonómico, Clubes deportivos, deportistas, técnicos, jueces y árbitros, Ligas Profesionales, si las hubiese, y otros colectivos interesados que promueven, practican o contribuyen al desarrollo del deporte.

Sin embargo, dice el artículo 31.1 del mismo texto legal que:

1. Las Federaciones deportivas españolas regularán su estructura interna y funcionamiento a través de sus Estatutos, de acuerdo con principios democráticos y representativos.

 

El Código Penal tipifica en el artículo 543 el delito de ultrajes a España.

Las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad, se castigarán con la pena de multa de siete a doce meses.

Se puede entender como un acto que ataca de modo más directo y absoluto al sistema político diseñado por la Constitución, con lo que se pretende subrayar la primacía de la Constitución, como Ley Fundamental, sobre el resto del ordenamiento jurídico.

Al final lo que se quiere proteger es el interés general del Estado en la sumisión a la Constitución, a las leyes, a las autoridades legítimas y el mantenimiento de la paz pública y en definitiva, a la organización democrática del Estado.

Este tipo penal se puede dividir en:

  • Acción típica: Injuriar, ajar, o despreciar mediante hechos siendo indispensable que se ejecuten con publicidad. El objeto de tales ofensas deberá ser concretamente España, sus comunidades autónomas, o los símbolos o emblemas de una u otras, tales como banderas, escudos, himnos nacionales entre otros

 

  • Elemento subjetivo: Será necesario que el sujeto activo actúe movido con un ánimo de injuriar, de ultrajar, por lo que la Jurisprudencia del Tribunal Supremo ha exigido en numerosas ocasiones la presencia de un dolo especifico de ofender, de ultrajar a la nación española, por lo que quedara impune esta conducta cuando el propósito del autor sea el de criticar o algún otro motivo distinto al de ofender.

 

Se trata de un delito intencional, por lo que se declara de forma expresa que determinadas expresiones o actos son de tal modo insultantes o agraviantes que el animo de injuriar se encuentra implícito en ellas, por lo que no será necesario acreditar ese animo, y sí en cambio será necesario que quede acreditado la posible existencia de otros ánimos distintos.

La jurisprudencia ha reconocido este delito en determinados casos:

En los casos de conductas consistentes en arrancar y prender fuego a la bandera nacional que colgaba de los balcones de un Ayuntamiento, y que había sido usada oficialmente por el mismo, o aquellos otros donde el autor interpretó, una canción en publico, manifestando insultos contra España.

La Sentencia del Tribunal Supremo: 7 de febrero de 1990, apreció la existencia de este delito, en aquel caso donde los procesados, concejales de un Ayuntamiento, retiraron la bandera española que ondeaba en el Ayuntamiento de la ciudad, conjuntamente con las banderas autonómicas y local, con motivo de las fiestas del 15 de agosto, rompiendo previamente el candado de la puerta, encontrándose posteriormente la misma en el piso segundo del consistorio, deduciéndose claramente un animo de menospreciar a la bandera, símbolo especifico del Estado Español.

La SAP A Coruña, 77/18, de 8 de febrero, acuerda que existe ánimo de injuriar a la bandera nacional mediante la realización de manifestaciones con un megáfono por el acusado durante la ceremonia solemne de izada de la bandera nacional con interpretación del himno nacional y guardia militar en recinto militar.

En otro sentido no se admite la existencia de este delito en aquel caso donde se procedió a la devolución de la bandera española al Ministerio del Interior, acordada por el Pleno del Ayuntamiento, alegando no ser su presencia deseable.

Es de destacar la SAN 14/18, de 4 de Mayo, que absuelve por el delito de ultraje a España a quien promovío la pitada al himno nacional y menospreciado al Rey Felipe VI en la final de la Copa del Rey en mayo de 2015. Entiende el tribunal que el acusado alentó a través de las redes sociales a pitar el himno nacional, enmarcado en la libertad de crítica.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, promedio: 3,33 de 5)
Cargando…

Be the first to comment

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*