¿Es legal Guantánamo? Conoce el Derecho Penal del enemigo.

José María Limones Gómez

Autor: José María Limones Gómez

Independientemente de tu conocimiento jurídico, conocerás el llamativo caso del Centro de Detención de Guantánamo. Todos hemos oído hablar de las torturas y la falta de transparencia de ese centro. En este artículo me gustaría ir más allá. ¿Que filosofía hay detrás de semejante institución propia de otros tiempos? Tiene nombre y apellidos, y con su propia proyección en nuestro país.

 

El Derecho penal del enemigo es planteado por Jakobs, un jurista alemán, para referirse a las normas que sancionan penalmente conductas sin que se haya afectado el bien jurídico; pues ni siquiera se trata del inicio de la ejecución.

 

Es realmente interesante, ya que estas normas no castigan al autor por el hecho delictivo cometido, castigan al autor por el hecho de considerarlo peligroso. Por tanto un D. Penal de autor y no de hecho. ¿Bastante controvertido, no? ¿Hay parte de la doctrina que apoya estos planteamientos? La respuesta es afirmativa… a continuación  desarrollaré el origen de este planteamiento y en que puntos se basa Jakobs para dotarlo de legitimidad.

 

Realmente fueron los  ataques terroristas del 11-S lo que motivaron a Jakobs a plantear el Derecho Penal del Enemigo, ¿Influyeron sus planteamientos en la política criminal de algún país? Sí y mucho, y más con la eclosión de ISIS. Veamos la razón.

 

Jakobs, fundamenta la legitimidad del Derecho Penal del enemigo en el derecho de los ciudadanos a la obtención de un mínimo de seguridad, frente a quienes (los enemigos) no cabe establecer expectativas cognitivas. 

Tendríamos entonces dos ordenamientos jurídicos totalmente separados pues obedecen a dos lógicas distintas. Jakobs sostiene que hay que distinguir entre delincuentes que han cometido un error y aquellos que pueden destruir el ordenamiento jurídico. Los primeros son personas y deben ser tratados como tales, pues ofrecen garantía cognitiva suficiente de un comportamiento personal (tendría por tanto su ordenamiento jurídico “ordinario”). A quienes no ofrecen esa seguridad cognitiva, el Estado no debe tratarlos como persona, más bien como enemigos, ya que si los tratase como personas vulneraría el derecho a la seguridad de las demás personas ( se les aplicaría el ordenamiento jurídico “especial”).  Según Jakobs, separarse de los enemigos significa protegerse frente a ellos.

 

No penséis que el concepto de derecho penal del enemigo no ha encontrado detractores y críticas, se han propuesto  tesis alternativas. Raúl Zaffaroni, jurista argentino de gran prestigio, llega a una conclusión sobre la teoría de Jakobs, dice así; “La admisión jurídica del concepto de enemigo en el derecho (que no sea estrictamente de guerra) siempre ha sido lógica e históricamente, el germen o primer síntoma de la destrucción autoritaria del estado de derecho”.

 

Lo cierto es que los legisladores de nuestro entorno están produciendo normas que tienen la naturaleza de derecho penal del enemigo. Volviendo al ejemplo de Guantánamo, el gobierno norteamericano no los considera internos/presos, los califica de combatientes enemigos… y todo lo que ello conlleva…¿Le veis ahora la “utilidad” a la teoría de Jakobs?.

 

Invito a los lectores a que se deleiten con nuestra legislación anti-terrorista (Capítulo VII CP) recientemente reformada y con claros tintes “jakobianos”.  Por último comentar que la función de la pena en relación a este derecho penal del enemigo se dirige a garantizar la seguridad.

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